La llegada de la primavera trae consigo el aumento de temperaturas, el florecimiento de la vegetación y, lamentablemente, la proliferación de un enemigo silencioso y letal para nuestros perros: la oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa). Este insecto, que forma largas filas desplazándose por el suelo, puede resultar mortal para los perros si entran en contacto con sus pelos urticantes. En este artículo, te explicaremos en detalle qué es la procesionaria, por qué es tan peligrosa y cómo puedes proteger a tu Cane Corso y a otras mascotas de este grave peligro.
¿Qué es la Oruga Procesionaria?
La oruga procesionaria del pino es la larva de una especie de polilla que habita principalmente en los bosques de pinos y cedros. Su nombre proviene de su peculiar comportamiento de desplazarse en fila india, formando largas procesiones. Durante los meses fríos, estas orugas permanecen en bolsones de seda en las copas de los árboles, pero con la llegada del calor descienden al suelo para enterrarse y completar su ciclo de metamorfosis.

¿Por qué es tan peligrosa para los perros?
La peligrosidad de la procesionaria radica en los miles de pelos urticantes que recubren su cuerpo. Estos pelos contienen una toxina llamada thaumatopina, que puede provocar graves reacciones alérgicas en humanos y animales. En los perros, la curiosidad innata y el instinto explorador pueden llevarlos a olfatear o lamer estas orugas, lo que puede tener consecuencias fatales. Los principales efectos en los perros son:
- Inflamación severa de la lengua y boca: El contacto con los pelos urticantes puede causar una reacción alérgica inmediata, hinchazón extrema e incluso necrosis de la lengua.
- Dificultad para respirar: Si el perro inhala los pelos, la inflamación puede afectar las vías respiratorias, provocando asfixia.
- Vómitos y salivación excesiva: Síntomas comunes debido a la irritación de las mucosas.
- Fiebre y debilidad generalizada: La reacción alérgica severa puede derivar en un shock anafiláctico.
- Pérdida de tejido: En casos graves, la lengua puede necrosarse y caer parcialmente, afectando la calidad de vida del animal.
¿Qué hacer si tu perro entra en contacto con la procesionaria?
Si sospechas que tu Cane Corso ha estado en contacto con una oruga procesionaria, actúa de inmediato:
- No toques la zona afectada con las manos desnudas: Los pelos urticantes pueden adherirse a la piel y provocar reacciones en humanos.
- Lava la zona con abundante agua tibia: Evita frotar, ya que esto podría romper los pelos y liberar más toxina.
- No uses vinagre ni productos caseros: Solo agua tibia puede ayudar a reducir el efecto.
- Acude al veterinario de inmediato: La rapidez en la atención puede marcar la diferencia entre la recuperación y la pérdida de tejidos en la boca de tu mascota.

Consejos para evitar la procesionaria
Para prevenir el contacto con la oruga procesionaria y proteger a tu Cane Corso, sigue estos consejos:
- Evita pasear por zonas con pinos y cedros entre febrero y abril, que es la época de mayor peligro.
- Observa los árboles y el suelo en busca de nidos de procesionaria o hileras de orugas.
- Usa bozal en paseos por zonas de riesgo, especialmente si tu perro tiene tendencia a explorar con la boca.
- Mantén el jardín libre de nidos, si tienes pinos en casa, revisa y retira cualquier señal de procesionaria con ayuda de profesionales.
- Educa a tu perro para evitar contacto con insectos y objetos extraños durante los paseos.
Conclusión
La oruga procesionaria representa un peligro real y mortal para los perros, especialmente para razas como el Cane Corso, que son curiosas y activas. La prevención es la mejor arma para evitar incidentes. Conociendo el ciclo de vida de esta oruga y siguiendo las recomendaciones de seguridad, podemos proteger a nuestras mascotas y evitar situaciones graves. Mantente alerta en esta temporada y ante cualquier sospecha, acude de inmediato al veterinario.
Recuerda, la mejor defensa es la prevención. ¡Cuida a tu Cane Corso y disfruta de la naturaleza con seguridad!